martes, 5 de julio de 2011

Devocional PARA NIÑOS, sobre Deuteronomio 6:5


Mi tiempo con DIOS…en 6 sencillos pasos
1-       Ora a Dios para que en los próximos 10 MINUTOS hable directo a tu corazón.
2-    Abre tu Biblia en: Deuteronomio 6:5 (Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.)
3-    Lee la siguiente historia “El Podio”
El  podio es el lugar donde se ubican las personas que han vencido en una competencia deportiva. Tiene tres niveles distintos de altura generalmente, donde se aprecia un orden de importancia a simple vista. Por ejemplo el primer puesto es 2 escalones más alto que el primero, el segundo puesto es un escalón más alto que el tercero, pero uno más bajo que el primero.
Todos anhelan subirse al podio en una carrera, regata o competencia, pero los perseverantes, los luchadores, y los que han entrenado con mucho entusiasmo son los que tienen más probabilidades de conseguirlo.
En nuestras vidas también hay un podio, donde ubicamos personas o cosas que son verdaderamente importantes para nosotros. Nos damos cuenta cuan importantes son por el TIEMPO que les dedicamos durante el día, y porque además están presente en nuestras conversaciones. (“De la abundancia del corazón, habla la boca” Lucas 6:45)
Un niño que pasó toda la tarde estudiando es uno que considera que la escuela es importante para él. Una persona que dedicó una parte de su día a escribirle una tarjeta, mail o carta a su amigo para expresarle su cariño es uno que considera que la amistad es importa para él.
4-    Medita en esto:
Entonces te pregunto, qué cosas has ubicado hasta hoy en el podio de tu corazón? Para responder esta pregunta basta con pensar a qué le dedicas más tiempo durante el día (me refiero a las cosas que tú eliges, y no las que son impuestas.)Ejemplo:
·        A qué le dedicas tiempo en tus ratos libres?
·        Cuánto tiempo le dedicas esas cosas?
·        Está Dios en algún escalón de tu podio?
·        Qué lugar merecería Dios en ese podio?
Quizás tú no sepas que Dios con perseverancia, esfuerzo y “sacrificio” ha participado en una competencia para salvar tu vida. Y la ganó! Dios venció a la muerte, al pecado, y a Satanás el día que resucitó después de haber muerto en una cruz por ti y por mí.
Ahora, Dios está “pendiente” de tu mirada, del lugar que le das en el podio de tu corazón,  de tu oración, de tu canción, y de tu suspirar porque te ha amado y te ama con amor eterno (Jeremías 31:3)
Ahora responde:
Qué lugar crees que se merece Dios en el podio de tu vida?
Qué harás para ubicarlo en el primer puesto hoy?
Cada día eliges a uqién o qué cosas subes al primer puesto del podio. Que hagas esa elección con sabiduría!
5-    Escribe lo que crees que Dios te acaba de enseñar con esta historia Ora a Dios y pídele que te ayude a recordar la enseñanza que te acaba de dar.

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